Por Jorge Guerrero Veloz

Con estas sagradas, ancestrales  y espirituales palabras queremos expresar el agradecimiento eterno al pueblo iraní y a su Revolución islámica por enviarnos los cinco tanqueros con gasolina. Los venezolanos de a pie, como dirían por ahí, los que hemos venido acompañando y apoyando al proyecto político, social, cultural bolivariano y chavista que lideró Hugo Chávez, que ahora lo encarna Nicolás Maduro; que muy a pesar de los aciertos y desaciertos políticos, estamos y nos mantenemos esperanzados; los que hemos estado resistiendo los embates de las sanciones criminales y el bloqueo terroristas del gobierno de los Estados Unidos de AmeriKKK y no nos fuimos de nuestra hermosa y maravillosa patria, les agradecemos.

Le damos las gracias por este nuevo gesto de solidaridad, aunque precisamos hacer un poco de historia. Durante los ocho años de la presidencia de Mahmoud Ahmadinejad, Irán y Venezuela mantuvieron relaciones muy cercanas, tanto así que se firmaron numerosos acuerdos de trabajo, con un fondo para los proyectos de ambas naciones. Pero esta relación fue más allá de esos proyectos, pasó a un plano más personal, de empatía. Recordemos que en 2008 fue el gobierno bolivariano quien envió gasolina a Irán, ante el bloqueo que les imponía el imperialismo norteamericano. Hoy día nuestra industria petrolera padece esa cadena de sanciones que afectan al pueblo:

-En agosto de 2017 se dio la primera medida coercitiva unilateral contra PDVSA, con la Orden Ejecutiva 13808, que cerró fuentes de capital extranjero.

-En marzo de 2018 otras tres medidas coercitivas unilaterales afectaron aéreas de la economía.

-En enero de 2019 la Orden Ejecutiva 13850 dictó que los bienes de PDVSA fueran bloqueados, con la prohibición de hacer negocios con nuestra empresa petrolera, además del bloqueo de siete mil millones de dólares y la toma del control de nuestra refinería Citgo en Houston, Texas.

-En abril de 2019 más de 30 buques y tanqueros de PDVSA fueron sancionados por la Orden Ejecutiva 13884, que embargó todos los activos de Venezuela en Estados Unidos, incluyendo Citgo.

-En febrero de 2020 sancionaron a las empresas rusas Rosnetf  y TNK Trading, y amenazaron a quienes vendan a Venezuela los aditivos y catalizadores para producir gasolina.

-En marzo de 2020 el Fiscal General de Estados Unidos, William Barr, anunció cargos penales contra el presidente Nicolás Maduro. El Gobierno estadounidense le acusó, sin ninguna prueba, de ser el líder de un cartel de drogas en colaboración con el ahora partido político de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Los otros miembros del gobierno bolivariano que también fueron acusados por esa élite de  racistas, supremacistas, son Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Maikel Moreno, presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y Vladimir Padrino, ministro de Defensa.

-En mayo de 2020 el juez Leonard P. Stark, de la Corte Federal de Distrito, en Delaware, Estados Unidos, aprobó la venta de  refinerías Citgo. 

A  simple vista, este cúmulo de sanciones criminales no mide el alcance de los daños económicos, financieros, sociales, morales y psicológicos causados al pueblo venezolano, mas allá de sus preferencias políticas. Daños  que los sectores políticos antivenezolanos, apátridas y traidores, con el mayor desparpajo y sin escrúpulos niegan, con el fin único de llegar al poder político bajo este método, subordinados a los  mezquinos y criminales intereses del imperialismo yanqui, sin importarles las consecuencias que está atravesando el mundo por la pandemia por Covid-19, de la cual Venezuela no escapa y el Gobierno realiza esfuerzos superiores para cuidar la salud del pueblo.

“Con la llegada de estos cinco buques tanqueros de Irán, se eleva la moral y se fortalece la unión cívico-militar-policial para la defensa de la unidad territorial de la patria”

Cómo entender la ayuda  solidaria  de la República Islámica de Irán, aquí unos códigos importantes que no podemos olvidar, porque nos permiten comprender el significado espiritual y de lealtad al amigo y al hermano que fue el comandante Chávez para los iraníes, desde la visión del expresidente Ahmadinejad, revisemos estos detalles. Después de la muerte del comandante supremo de  la Revolución bolivariana, Hugo Chávez, el 5 de marzo del 2013, el líder persa afirmó que “Chávez era el Mesías”; asimismo, su Gobierno declaró un día de duelo nacional, convirtiéndolo así en la primera personalidad no musulmana a la que se recordara de esta forma, desde que se estableció la República Islámica de Irán en 1979. También en esos días Ahmadinejad llamó a Chávez como el “mártir que algún día regresará a este mundo acompañado de Cristo y de Mahdi, el redentor chiíta”.

Me atrevo a pensar que Ahmadinejad vio el espíritu, el alma y el corazón del comandante Chávez. Así como se lo vieron las inmensas mayorías populares desde las profundidades del pueblo venezolano; nosotros, los más humildes también vimos, sentimos y  creemos que él era un profeta. Y por esas razones Chávez nunca se ha ido e irá de las mentes y los corazones de su pueblo venezolano. El presidente Nicolás Maduro, siguiendo su legado, ha continuado profundizando y estrechando las relaciones bilaterales con el presidente iraní, Hassan Rouhani, para el beneficio de nuestros pueblos.    

En ese sentido, la profecía de Chávez en cuanto a las relaciones con Irán se cumplió con la llegada de los cinco buques tanqueros que no solo traen gasolina y material estratégico para la industria petrolera, sino que están acompañados de los componentes espirituales, político-morales, sociales de la milenaria cultura persa, la que encierra valores y principios sagrados basados no solo en su valentía guerrera, sino en el respeto al otro, la hermandad, dignidad, solidaridad, fraternidad y sus hondas creencias religiosas fundamentadas en el Islam.

Solo esto es posible cuando existen países, naciones libres y soberanas como Venezuela e Irán, en que un acto de soberanía y autodeterminación les convierten en referentes de libertad y ejemplos para el mundo. Reafirmando la diplomacia bolivariana de paz, el Derecho Internacional público, el multilateralismo, el mundo multicéntrico, multipolar, la cooperación entre países hermanos y el mantenimiento de la paz, principios que, sin lugar a dudas, fueron los sueños y las líneas estratégicas que en política internacional “el Mesías” Hugo Chávez diseñó, construyó y fortaleció para el gobierno y la Revolución bolivariana, preservando el bien más preciado: la independencia y soberanía de nuestra patria.

Esto hechos se convierten en la segunda victoria moral para la Revolución en el campo internacional; ya con  los sucesos de Macuto y Chuao le habíamos propinado la primera derrota al arrogante y criminal imperio y a sus lacayos en Venezuela. Con la llegada de estos cinco buques tanqueros de Irán, se eleva la moral y se fortalece la unión cívico-militar-policial para la defensa de la unidad territorial de la patria contra cualquier enemigo interno o externo. Por estas y otras razones, le damos las infinitas gracias al pueblo hermano iraní y le decimos, en nombre de todas y todos “los que amos a la patria y la sentimos hasta en la vísceras”, como decía Chávez parafraseando a Augusto Mijares: ”Salam Aleikum Irán”.

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Jorge Guerrero Veloz Investigador militante del Movimiento Afrovenezolano y diplomático