Por Tony González

Earle Herrera es un periodista, humorista, escritor y político venezolano, actualmente miembro de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), y a su persona acudió Correo del Alba con motivo de celebrar el Centenario del Natalicio de Aquiles Nazoa.

¿Cómo es percibido en la sociedad venezolana el poeta Aquiles Nazoa?

Aquiles Nazoa, antes y durante la Revolución, se ha ganado el respeto de los venezolanos y las venezolanas, por su obra, que llegó a lo profundo. Y que junto a Andrés Eloy Blanco son considerados los dos grandes poetas populares del país. De manera que Aquiles siempre ha tenido el cariño y el afecto de pueblo venezolano.

¿Cuál cree es el legado más importante que dejó Nazoa, tanto en su humor político como en la literatura?

No es fácil “rebanar” la obra de un gran escritor como Aquiles. Héctor Mujica lo calificó como el mayor polígrafo de Venezuela de todos los tiempos; mientras que Aquiles fue un escritor que cultivó la poesía, el ensayo, estuvo en la televisión, escribió canciones, hizo dramaturgia humorística en Venezuela. De verdad que cultivó todos los géneros y todos con igual maestría. Por tanto es su obra completa la que nos queda como legado.

También, cuando incursionó en la televisión, hacía un programa memorable, titulado: “Las cosas más sencillas”.  De ese programa no se consiguen rastros, porque no fue bien valorado y las cintas donde estaban los videos fueron recicladas para grabar otros programas. Eso nos muestra el aprecio que se tuvo en la televisión sobre el programa de Aquiles.

¿Se puede hablar de humor político en Venezuela sin mencionar a Nazoa?

Mira, eso es imposible. No es posible hablar del humor político y el humor en general. Aquiles realmente era un hombre fundamental en el humor periodístico venezolano del siglo XX, que se proyecta incluso hacia el siglo XXI. Está entre los grandes nombres del humor político del país.

Hay gente que empezó a leer a Aquiles desde la niñez. ¿A qué edad recomiendas leer su obra?

Pienso que se puede leer a cualquier edad, como diría un anunciante. Escribió para todos los públicos. Aquiles tiene ese humor político que lo leerían los que tienen una cierta formación, personas jóvenes, a partir de los 16 años. Pero también tiene mucha literatura para niños, en su poesía; es uno de los grandes cultores de la literatura infantil en Venezuela. Su poesía humorística está al alcance de cualquier edad. Su canto a lo que entonces se llamaba el cerro el Ávila, que es como sabemos ahora el Guaraira Repano; lo mismo el poema “Buenos días, Ávila”, “Buenos días, Tortuguita”, poemas al perro callejero, a la Caracas que se fue. Toda esa poesía ciertamente está hecha con una gran ternura y llega directamente a los niños. En efecto, Aquiles es de todos, independientemente de la edad que se tenga.

¿Alguna anécdota que haya vivido con él?

No tuve oportunidad de tener una amistad con Aquiles, por una diferencia, vamos a decirlo, de edad. Cuando él estaba en la plenitud de su fama, en los años 60, yo era un estudiante de bachillerato en El Tigre, estado Anzoátegui. Y cuando llegué a Caracas, a los pocos años Aquiles murió en un accidente de tránsito. Yo era un estudiante en la Universidad Central de Venezuela (UCV); por supuesto que lo vi muchas veces y lo saludé allí. Él en la universidad siempre estaba dando foros, conferencias humorísticas y aquello era una delicia, tanto por lo que aprendías, como por lo que disfrutabas aprendiendo de un señor que parecía una biblioteca, por su amplísima cultura.

Con quien sí entable una gran amistad, una vez muerto Aquiles, fue con su hermano menor, Aníbal, otro de los grandes humoristas venezolanos, que lo sobrevivió muchos años. Aníbal murió recién llegando el presidente Chávez al poder, se conocieron. Aníbal apoyó a esta Revolución y, bueno, a través de él conocí  del carácter y de la forma de ser de Aquiles. Lo demás fue mediante la lectura de su obra, que la leía no solamente para disfrutarla, sino para aprender.

¿Cuál cree que sería la actitud o el mensaje de Aquiles Nazoa en este momento de pandemia?

(Risas) Realmente yo no tengo capacidad de “médium” de los espiritistas, como para estar invocando espíritus y sobre todo uno tan poderoso como puede ser el de Aquiles Nazoa. Pero si tú lees su obra “Humor y amor”, su mensaje sería de optimismo frente a esta pandemia, y obviamente de humor, para sobrellevar las peores situaciones. Ahí estuvo siempre Aquiles, él viene de un barrio pobre, del Guarataro de Caracas, como dice el lugar común, de la caraqueñísima parroquia San Juan. Por cierto, a mí me tocó vivir a una cuadra de donde nació, en la Av. San Martín, muy cerca de la plaza Capuchinos, subiendo hacia el Guarataro. En su obra siempre está regresando al barrio y a su parroquia; él era el poeta de Caracas, de los ventanales de la vieja Caracas. Y todo eso está recogido en su libro de ensayos: “Caracas física y espiritual”.

Hay una frase suya, en una entrevista que le hicieron hace años, donde él dice: “Mi infancia fue pobre pero nunca triste”. Te la repito porque nos muestra su filosofía de la vida. Frente a esta pandemia, nunca estaría triste Aquiles Nazoa, y con él la sobrellevaríamos con una sonrisa y con la seguridad de salir adelante. El humor es optimismo y es inteligencia y ambas cualidades le sobraban a nuestro querido poeta.

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Tony González Cineasta