Por Javier Larraín

Desde hace algunos años, una vorágine de trascendentales acontecimientos han puesto en el centro de la escena política mundial a la Revolución bolivariana, empeñada en rebelarse al capitalismo global. 

Uno de los últimos capítulos sediciosos auspiciados por la Casa Blanca tuvo lugar la madrugada del 30 de abril, cuando cabecillas de la derecha junto a un puñadito de soldados llamaron a la ciudadanía y a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) a derrocar a Nicolás Maduro. Acción desmontada en pocas horas. Para tratar este y otros temas nos reunimos con el director del portal web Misión Verdad, Gustavo Borges, de visita en Bolivia.   

¿El conato de golpe de Estado del 30-A estaba previsto por la administración Trump y la burguesía venezolana como el Día D? ¿O pudiera ser parte de una estrategia de largo aliento?

No es posible concebir nuestra capacidad de resistencia sin remontarse a la historia y ver cómo se construyó esa potencia política que define al proceso político venezolano.  El 30 de abril es un ejemplo paradigmático de aquello, es decir, cómo se anuncia el cuarto Día D en lo que va del año, y otra vez termina en un evento fallido de intervención y de golpe de Estado.     

Desde el 2013 –parteaguas de la historia reciente venezolana– hasta la fecha, hemos sido sometidos a los más grotescos experimentos de intervención no convencional que se conozcan. Doctrinas, fórmulas y acciones desestabilizadoras que se ensayaron con éxito en otros países se han aplicado en Venezuela simultáneamente, sin que arrojen resultados positivos para EE.UU.

La guerra multidemensional se nos impone no solo porque ostentamos grandes recursos minerales, sino porque además se nos pretende “disciplinar” por haber fundado un modelo político distinto, que unió a la región latinoamericana y caribeña; que reconstituyó la fuerza moral y ética de los pueblos del continente que estaban en franco deterioro, desplome y colapso a causa del neoliberalismo. Entonces fue el liderazgo de Hugo Chávez el que permitió fundar una fuerza y una autoestima distinta, asentada como movimiento popular y en organismos de poder duro que confrontaron a EE.UU. en una época en que estos habían levantado las banderas del unilateralismo. Con el puntal de Chávez se creó la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el Petrocaribe, incluso se fortaleció el Mercosur.

La Revolución bolivariana de alguna manera frenó los planes de EE.UU. para América Latina y el mundo, cuestión que le obligó a estos a volver la mirada sobre el Hemisferio, constatar su pérdida de hegemonía, y por eso nos culpan. Nunca nos perdonarán lo que hicimos; contra Venezuela no está peleándose Trump, Pompeo o Bolton,  ellos no son otra cosa gerentes de las grandes élites que sí han establecido un consenso para destruir y ocupar Venezuela. Lo que digo es muy subestimado y poco tratado. Se suele hablar del petróleo, del coltán y el oro, hasta de nuestra posición geoestratégica, pero se silencia lo que construyó Venezuela a pulso, casi sola, influenciando en la región y construyendo una política distinta, con la gente, la inteligencia y el poder.

“Doctrinas, fórmulas y acciones desestabilizadoras que se ensayaron con éxito en otros países se han aplicado en Venezuela simultáneamente”

Entonces, ¿crees que efectivamente el 30-A Washington apostó a ganador y erró en sus cálculos?

No sería la primera vez que EE.UU. apuesta a ganador. Por ejemplo, el pasado el 23 de enero pretendió hacer una medida rápida y quirúrgica para desplazar al chavismo del poder, sin tomar en cuenta nuestras fortalezas.

¿A qué se debe tal miopía en el análisis?

A que cuentan con una información incompleta, tergiversada, débil y mezquina del proceso político venezolano. Lo que les lleva a tomar decisiones erróneas,  hacer cálculos muy superficiales que desembocan en escenarios de humillación y derrota, frente a un enemigo infinitamente más débil, como somos nosotros.

Si existe ese desconocimiento, ¿por qué el 30-A logró quebrar por primera vez al Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin)?

No lo han quebrado por primera vez;  han intervenido el servicio de inteligenciaanteriormente.

¿A nivel de jefatura, como ocurrió con Cristopher Figueroa?

Claro. Miguel Rodríguez Torres fue jefe del Sebin durante diez años; Hugo Carvajal fue también jefe de la contrainteligencia militar por más de una década. Ambos cayeron presos, uno en Venezuela y el otro en España.

Lo que ocurre es que EE.UU. sabe encontrar fisuras, posee servicios de inteligencias muy sofisticados y dedicados a identificar las potenciales fracturas. Ahora, que estas cosas pasen es normal. No somos un movimiento o un proyecto político monolítico; el chavismo es heterogéneo, como es diversa la humanidad.

Sobre el aspecto militar, habría que indicar que han cooptado a muy pocos jefes militares en la historia del chavismo, quizás 1 entre 80 o 100. Por ejemplo, al repasar serenamente los hechos del 30 de abril vemos que fue un evento menor y hasta vergonzoso para EE.UU. y sus aliados locales, puesto que no sumaron más de 40 militares, de los cuales 15 o 20 desertaron en las dos primeras horas de la operación por sentirse engañados. Los restantes acabaron pidiendo asilo en la Embajada de Brasil. Y, en estas últimas acciones, el liderazgo emblemático de la derecha terminó más dañado aún, refugiándose en la Embajada de Chile y España, con otra intentona golpista desastrosa, vergonzosa y mediocre.

Al leer las notas del Washington Post, The New York Times y The Wall Steet Journal se infiere que el Gobierno venezolano tenía información de lo que pasaría el 30-A, por lo cual armó una estrategia de engaño hacia los operadores del golpe de Estado, les montó un señuelo y les hizo creer que había un golpe militar real para que ellos mostraran sus cartas, adelantaran sus planes y provocarles el fracaso.

De hecho Elliott Abrams habló de contactos con el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, y dijo que “ese día apagaron los celulares”. ¿Qué hay detrás de ese tipo de declaraciones?

Pienso que ha habido maniobras de inteligencia política y de contrainteligencia de los servicios venezolanos y que ellos han caído en esas operaciones. Esto lo afirmo remitiéndome a los hechos el 23 de febrero, jornada en que contaban con el quiebre del Alto Mando Militar. En esas acciones hubo un periodista que entrevistó a líderes opositores en Cúcuta, quienes aseguraron que el Mayor General Jesús Suárez Chourio  estaba en conversaciones con ellos e iba a desertar con unas tropas, para después abrir la frontera y permitir la entrada de la ayuda humanitaria. Pero Suárez Chourio finalmente dirigió sus tropas en su lugar de trabajo habitual. ¿Te das cuenta? Es algo similar a lo que dijeron el 30-A respecto a Vladimir Padrino, Maikel Moreno y Rafael Hernández Dala, tres altos miembros del mando político del Estado que teóricamente se comprometieron a garantizar una transición pacífica sin Nicolás Maduro en el poder.

Lo que digo demuestra que ellos contaban  con algo que no sucedió y que armaron una teoría a partir de información falsa.

Aceptando tu argumento, ¿por qué Abrams dio una conferencia de prensa diciendo eso?

Porque quedó en evidencia y porque no tiene otro argumento que dar.

Ante tal bochorno, ¿conviene callar?

No, porque que ellos intentan hacer “control de daño”, construir una narrativa con los pedazos que quedaron tirados en el piso y buscar presionar, sembrar incertidumbre y desconfianza en la dirección política del Gobierno.

¿Por qué no detuvieron a Leopoldo López y por qué Guaidó se paseó impune por la Plaza Altamira?

Leopoldo López estuvo detenido hasta el 30 de abril.

¿Por qué a un prófugo se le deja caminar libremente? ¿No hay capacidad para arrestarlo?

En el caso de Guaidó hay un problema, definido por un escenario abierto a partir del 10 de enero de 2019. El que Washington le reconozca como presidente trazó un nuevo plano político, inédito no solo para Venezuela, sino para el mundo. Y sobre eso hay que actuar.

¿Cómo evalúas que Guaidó, como se dice, sea un líder construido para el exterior y que al mismo tiempo una parte de la comunidad internacional desestime condenar el atentado a Maduro o las reiteradas tentativas golpistas?

Guaidó es un liderazgo construido para algo. Evidentemente se presta para el ensayo de fragmentar el Estado nacional y de paso para consumar un saqueo disfrazado de legalidad, que es quizás uno de los elementos más poderosos de esta estrategia. Porque hay que valorar que EE.UU. está sumergido en una crisis económica y al no poder hacerse de nuestro territorio al menos decide confiscar Citgo y se apropia de nuestros activos –estaciones de servicios, oficinas, edificios, entre otros–, de nuestros recursos financieros, es decir, nos saquean abiertamente. Para este y otros tantos objetivos es que sirve Guaidó.

¿Quién es Leopoldo López? ¿Por qué el primer paso del 30-A fue liberarlo?

Con ese gesto pienso que se pretendió reanimar un liderazgo que estaba ya decaído, fragmentado y desinflado –el de Guaidó–, y para aclarar de una vez por todas que el que manda es López, un showman que anhela dirigir en algún momento el país, porque para eso lo criaron y lo enviaron a estudiar a EE.UU.

Sin dudas el hombre símbolo de la oposición y opción de Washington es López, quien puede hacer de intermediario entre la élite académica y económica de EE.UU. y la derecha venezolana.

“Chávez fundó la doctrina bolivariana al interior de las FANB, ese es el pilar de la unión cívico-militar”

Para unos y otros, la película del 30-A se la robó la FANB, ¿cuán determinantes se han vuelto para la subsistencia de la Revolución? ¿Cuál es el protagonismo que adquieren?

El proceso político venezolano se fundó desde una doctrina, el chavismo, que tiene una forma, primero, de comprender Venezuela, y después, de comprender América Latina y el mundo.

Una base doctrinaria del chavismo es la unión cívico-militar. Sin embargo, Chávez desarrolla su doctrina a partir de ideas mixtas, variopintas, auténticas, lo que explica por qué Venezuela hoy resiste tanto a EE.UU. En definitiva, Chávez se paró sobre la decadencia de la cultura política venezolana, de la población y de las Fuerzas Armadas y desde ahí armó un gran rompecabezas con lo mejor que quedaba y construyó una idea, un pensamiento, una concepción, una filosofía de patria que hoy se expresa en las FANB.

Chávez fundó la doctrina bolivariana al interior de las FANB, ese es el pilar de la unión cívico-militar. A esto hay que sumar que las FANB son  distintas en su composición social respecto a otras de la región; en Venezuela están conformada por gente pobre que asciende según su compromiso, ética, valor y disciplina.

¿Por qué Rusia se empecina en apoyar a Nicolás Maduro?

Por muchas razones. Aunque es clave fijar que las relaciones entre ambos países se han ido construyendo al calor de la política demente de EE.UU. Por ejemplo, en 2006 Venezuela intentó renovar unos aviones obsoletos y los estadounidenses se opusieron, dijeron: “que Chávez que se quede con los aparatos viejos” –obviamente veían en él un liderazgo en ascenso–. ¿Qué pasó? Con el poder económico que tenía y por su influencia y capacidad política, Chávez miró a Rusia y empezó a hacer acuerdos y convenios militares y políticos, a los que se sumaron con el tiempo otros económicos. De ahí que empezamos a servir como una puerta abierta a la política multilateral y multipolar.

El Kremlin valoró nuestra actitud y por supuesto que juzga que si no impulsamos y presionamos por un mundo multipolar la humanidad está condenada.

Para finalizar, ¿qué se viene para la Revolución bolivariana?

En honor a la honestidad, puedo decirte que auguro más confrontación y situaciones difíciles de resolver a corto plazo.

Creo que estamos en una transición del mundo como lo conocemos, y Venezuela, para bien o para mal, está en el centro de esa transición. Yo me paseó entre el optimismo y el pesimismo. Porque conozco profundamente el proceso político venezolano, soy  optimista de nuestro futuro; pero porque he estudiado lo que se pudiera avecinar en términos de crisis económica y estructural del sistema capitalista, comprendo que una economía deprimida como la de EE.UU. se verá obligada a imponerse y desatar guerras.  

Cronología de los acontecimientos del 30-A

05:46 – Juan Guaidó anunció el “inicio de la fase final de la Operación Libertad”.

06:18 – Jorge Rodríguez informó que las autoridades desactivaban a un reducido grupo de militares que promovían un golpe de Estado.

07:00 – La base aérea La Carlota se encontraba bajo asedio de grupos violentos desde el Distribuidor Altamira.

07:08 – Evo Morales expresó su repudio ante la intentona golpista.

11:00 – Diosdado Cabello confirmó al país que la base aérea no había sido tomada por los sediciosos.

08:30 – El pueblo revolucionario se movilizó masivamente hacia el Palacio de Miraflores para expresar su respaldo al presidente Nicolás Maduro.

11:45 – Vladimir Padrino López reafirmó que los golpistas fueron derrotados. Además, expresó su respaldo, lealtad y compromiso con el Presidente.

15:00 – Los focos de violencia se fueron disolviendo a medida que los “guarimberos” abandonaban las acciones.

21:00 – Se dirigió al país el presidente Maduro, denunciando el golpe de Estado y felicitando a las FANB y al pueblo por haber derrotado la “escaramuza golpista”.